Tu cuerpo no está ahora en la ventana

Eran tus ojos y tu cuerpo
Eran tus ojos y tu cuerpo

Todo tu corazón
En el hueco del cielo
Si, es tu mirada
Y el calor que me diste
En los costados
No hay espinas, sólo aire

Todo tu corazón
En el hueco del cielo
Si, es tu mirada
Y el calor que me diste
En los costados
No hay espinas, sólo aire

Esa mañana parecía el final
Pero no fue
Esa noche parecía el final
Todo se derrumbó

Acerca de Daniel Altamiranda

Daniel Altamiranda: Frente a la vieja dicotomía de escribir parado y bailando (Escritura Dionisiaca) o sentado (Escritura Apolínea) prefiero escribir comiendo.
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