Ceguera

Había una cosa que Lucio no le comentó nunca a nadie. Ver que a una persona con un bastón blanco en la calle es lo peor que le puede pasar. Siente una impotencia y angustia que lo inmoviliza. Con los años pudo soportar ayudar a no videntes a cruzar calles, bajar del vagón del subte; pudo acercárseles y hablarles y ofrecer su mano y su voz.

Muchas veces se cambió de vereda para no cruzarse con un ciego, esperando la llegada de alguna persona que ofrezca su brazo, limitándose a observar desde la vereda de enfrente. Ante éstas situaciones su cuerpo emite un calor que se expande. El calor sale fuertemente por su rostro. Controla esto respirando con cierta concentración.

El mismo calor es el que siente cuando se entera de algo que no quiere saber. Su cara le explota. Nadie lo nota. La sensación es horrible, es una sensación de presión en todo el cuerpo que explota en el rostro. Cegándolo.

Acerca de Daniel Altamiranda

Daniel Altamiranda: Frente a la vieja dicotomía de escribir parado y bailando (Escritura Dionisiaca) o sentado (Escritura Apolínea) prefiero escribir comiendo.
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3 respuestas a Ceguera

  1. rafa dijo:

    Ay Lucio, Lucio, los golpes que te da el mundo y tu cuerpo que encima se te escapa…

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    • Con un ataque al hígado la angustia se dispara a las nubes. Así que el día que decidas comer milanesas con papas fritas y de postre una Don Pedro ¡atenerse a las consecuencias! Ese es uno de los motivos por los cuales trato de que nunca me falten buscapinas en mi bolso. Esta semana vi que mi tía Laura tiene un botiquín ambulante más grande que el mío. Debo trabajar mucho en eso y mejorar mi botiquín. La tía Laura sintió toda su vida que se moría; visitó médicos de todo, psicólogos, curanderos, probó todos los tés y hierbas posibles: nunca tuvo nada.

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      • rafa dijo:

        Y si, vivir a todo rock tiene sus consecuencias. De todas formas, tener buscapina en el bolso muy rockero que digamos, no es. Bastante maraca más bien (igual, yo te recomendaría más el sertal, aunque la “busca” nunca está de más… como verás, yo también soy un maraca consumado, y consumido)

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