Lucía regresa de sus vacaciones (2)

Cuando Lucía llegó a la casa Marcelo no estaba. Antes de tomar el avión vio un mail en el que le contaba que el editor le había aprobado el libro, sólo faltaba que la editorial termine por aprobar la novela. El mensaje de Marcelo decía “a Luis le pareció que era un poco fuerte y que hay pasajes que deben chequearse y esa aprobación no depende de él”.

Lucía Martínez encontró una nota que le dejó su novio, Castagno, Marcelo Castagno, el escritor de su generación, como decía el título de la crítica de Página 12 de su primera novela Algunas son mejores que otras, “Vuelvo para salir a comer. Un beso. Marcelo”.

Lucía ya sabía que iban a salir a cenar, sabía a dónde iban a ir a comer. Al restaurante donde cenaban al menos una vez al mes, a pesar de la mala atención iban siempre por la comida thai.

Luego de bañarse sacó algunas cosas del bolso, tomó su cuaderno se sentó en su sillón y miró un poco perdida por la ventana. Se acordó de la conversación que mantuvo con Clara sobre Marcelo. Clara lo describió a su ex novio como un melancólico pedante, angustiado en su creación de personajes, un místico que creía que dios estaba en la comida o en la mirada de las personas enamoradas, siempre ocupado en su mundo literario y él como centro de ese universo personal. A lo que Lucía le respondió “sí, es así”.

Cierto es que Marcelo es así, pero para Lucía era hasta el momento su mejor pareja. Lucía había soportado estar sola de vacaciones solo por el bien de los dos. Ella lo amaba. La novela estaba terminada. Su tercera novela.

Sobre la mesa de trabajo que ambos compartían había una copia corregida de Donde comen los perros. Lucía recordaba que el primer capítulo era sobre una relación que no avanzaba. Leyó la nueva versión del primer capítulo “Suelo”, se quedó dormida.

Durante la cena se relataron sus días separados. Cada uno “haciendo lo que quería hacer”.

– Mirá Lucía, si no hubiese sido por la novela me parece una estupidez estar separados por algunos días. Yo no lo paso bien. Ok, no es tu culpa, es un problema mío.

– Estoy contenta de que hayas terminado tu novela. Los que no entiendo es por qué modificaste tanto el texto.

– ¿Cómo sabés?

– Leí en casa la copia que dejaste hace un rato.

– Sí, modifiqué algunas cosas.

– Antes era de una pareja en problemas, ahora es la historia de un tipo que se hace romper el culo. – Lucía no entendía el cambio y mucho menos el tinte homosexual del texto.

Al margen de su indignación la cena se mantuvo en un espacio de amorosidad. Volvieron a su nueva casa y pudieron besarse hasta el hartazgo y todo eso. Lucía no puede dejar de pensar en Clara. Clara era, y eso ella lo sabía con certeza, uno de los personajes de Algunas son mejores que otras. Castagno cuenta en el último capítulo de esa novela el final de su relación con Clara, Clara es María en ese libro, Marcelo es Martín. Marcelo Castagno cuenta cosas muy turbias de su relación con Clara, Ita como la llamaba él. Ella lo odiaba porque en la novela le cambia el nombre pero no el apellido: Montes. A Lucía lo que no le dejaba dormir no era eso, que era muy malo. Lo que no la dejaba dormir era que el texto admitía que Martín había amado a María.

Marcelo nunca había hablado de sus relaciones anteriores salvo cuando fue extremadamente necesario. Lucía sabía que la relación con Clara era importante en la vida de Marcelo… también sabía que para Clara era y es un pelotudo. No hizo falta que llegue a decírselo, pero en un ocasión le faltó sólo un poco de aire para hacerlo.

Pasarían unos días para que Lucía le mencione a Marcelo que conoció a Clara.

Acerca de Daniel Altamiranda

Daniel Altamiranda: Frente a la vieja dicotomía de escribir parado y bailando (Escritura Dionisiaca) o sentado (Escritura Apolínea) prefiero escribir comiendo.
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2 respuestas a Lucía regresa de sus vacaciones (2)

  1. Ana dijo:

    Muy buen escrito! mucho mejor que el capítulo anterior.
    Medio enfermita esa Lucía, no? es bastante normal que la gente haya amado a sus parejas anteriores… pero bueno, es una novela y los personajes enfermos garpan!

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    • Bueno, también se da cuenta que a Marcelo Clara mucho no lo quiere, Clara piensa que es un nabo por más que sea un escritor reconocido. Lucía no siente celos, lo que la sorprende es haber tenido ese contacto con la ex de Castagno. Estuvieron conviviendo una semana ellas como compañeras de viaje.

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