Conversaciones II

– ¿Cómo va tu nueva casa?
– Muy bien, la casa me gusta, además está cerca del subte, tengo el parque…
– Ah eso es muy bueno, es una suerte…
– Espero usarlo, salir a caminar o andar en bicicleta que la verdad es algo que no vengo haciendo.
– Buenísimo, me alegro.
– El otro día salí a dar una vuelta al parque y después recorrí algunas manzanas por los alrededores. Para un lado tiene un barrio coreano, algunos mercados, carteles, iglesias, todo coreano. Para otro lado, para el lado de Flores hay una calle que se llama Thorne.
– ¿Y?
– Me causó mucha gracia que se llame así, claro que me acordé de Nikky Thorne.
– Uh, me mata esa mina. Eso que no es linda, pero tiene algo que no sé qué es que la hace tremenda.
– El otro día a causa de esto vi una entrevista que le hicieron en un canal polaco o húngaro… no sabes, es para morirse. El gordito, el periodista, estaba como desconcertado. y… no es para menos… tiene una gracia, por decirlo de alguna manera… me mata.
– Suele pasar eso… de algunas minas no sabes lo que es, pero es algo que no se puede poner en palabras realmente. Una injusticia la vida.
– Y bueno, qué le vamos a hacer el mundo es así. Mirá que hay minas para todos los gustos, pero con los años uno va como afinando algo, ya sabés que con algunas minas no podés tomar ni un café.
– Eso es bueno, saber esas cosas, porque ganas tiempo… y dinero…
– Anoche soné con mi ex. Estaba con ella en un cine, no estábamos bien. Era un cine muy antiguo, gigante, con butacas de madera, muchos desniveles. Hablábamos, también alguien hablaba como si estuviese en el living de su casa, y cae su ex novio, el anterior a mí. Me levanté y me fui. Caminé bajo la lluvia y como iba tratando de ir pegado a las paredes para no mojarme entraba en los negocios, entraba y la gente no me veía. Entré en una carnicería y el carnicero no me vio. Y arreglaba, por teléfono, con alguien para irme de birras por ahí… creo que el negro Cabrera o alguien, no sé.
– Che tu ex, es muy parecida a Nikky Thorne…
– No lo había pensado, pero sí…
– Ahora entiendo porqué te gusta tanto y buscas sus videos…
– Sí claro, pero la prefiero a Nikky ahora y no a la otra…

Acerca de Daniel Altamiranda

Daniel Altamiranda: Frente a la vieja dicotomía de escribir parado y bailando (Escritura Dionisiaca) o sentado (Escritura Apolínea) prefiero escribir comiendo.
Esta entrada fue publicada en Relatos y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s