Diario de Alicia

Abril

Querido diario: mis padres me levantaron temprano por la mañana. El señor Carroll no vino a buscarme nuevamente. En lugar de eso envío un mensaje en el que promete que me pasará a buscar la semana próxima.

Mis padres estuvieron tristes luego de leer la nota.

Nos enviaron a mí y a mi hermana a hamacarnos después del almuerzo. En la mesa comentaron cosas en vos baja para que no escuchemos.

Querido diario. Hoy como toda la semana pasada nos quedamos en el jardín casi todo el día. Luego del té paseamos por el arroyo con mi madre.

Mayo

Querido diario: Emily me ha quitado el cuaderno de clases. Miss Smith lo ha recuperado, no vio la nota que escribí sobre el señor Carroll. En ella decía que me gusta su peinado. El señor Carroll me invitó a un paseo el fin de semana.

Querido diario: El señor Carroll vino por la mañana a hablar con mis padres. Ellos lo recibieron con alegría, como de costumbre. Estuvieron hablando un largo rato, mucho más de lo hacen normalmente. Cuando Mr. Carroll se fue ellos me contaron que la semana próxima saldría de excursión con él. Por la noche dando vueltas por el pasillo que da a la sala escuché que mi padre le decía a mi madre: es un hombre respetable, sólo quiere tomarle unas fotos a Alicia. Mi madre decía que no tenía por que tocar mis prendas de vestir.

Tio Carroll es bueno conmigo. Está escribiendo una historia para mi.

Junio

Querido diario: tal como lo prometió el señor Carroll pasó por mi ayer para llevarme a para dar un paseo por el bosque. Nos acompaño su asistente. Éste era quien llevaba la merienda y la cámara fotográfica.

Nos sentamos a descansar junto a unas flores. Le dije a Tio Carrol que sería bueno tener una fotografía junto a las flores. Él dijo que sería mejor con el tronco de una árbol añejo de fondo. Y así fue.

Mi madre me puso un vestido un poco raído. Antes de la foto, el señor Carroll, me acomodó un poco el vestido, dejando un hombro al descubierto. Sus manos son suaves y huelen a naranjas. Yo no llevaba los zapatos puestos. Una de mis piernas quedó al descubierto. Podía pisar la tierra fresca. Estábamos solos cuando tomó la fotografía.

Por la noche comimos en silencio. Mis padres lucían preocupados

Agosto

Querido diario: nuevamente apareció el señor Carroll. Pude escuchar que estaba escribiendo un libro que se llama Alicia, como yo. Le pidió permiso a mi padre para llevarme de paseo. Mi padre dijo: ¡Nada de fotos Lewis!

Acerca de Daniel Altamiranda

Daniel Altamiranda: Frente a la vieja dicotomía de escribir parado y bailando (Escritura Dionisiaca) o sentado (Escritura Apolínea) prefiero escribir comiendo.
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